Thursday, August 30, 2007

Ordenando

Me he decidido a meterle mano a mi biblioteca, que estaba ingobernable. Me encuentro rodeado de montones de libros, con las manos llenas de polvo y la nariz saturada de ese bendito olor. Hay que dar mil vueltas para asegurar que no se queda atrás ningún autor con la A antes de pasar a la B, de lo contrario es un lío recolocar. Roberto Arlt junto a Hanna Arendt, Dámaso Alonso entre Pedro Almodóvar y Martin Amis. La cabeza me da vueltas, estoy reventado. Hacía meses que no me lo pasaba tan bien.

6 Comments:

Anonymous T said...

Recuerde a Borges: ordenar una biblioteca es una buena manera de ejercer la crítica. O palabras de similar efecto.

9:28 AM  
Blogger Francisco Sianes said...

Y a su lector Alberto Manguel, que nos recuerda que a los catalogadores de libros la tradición los ha llamado "ordenadores del universo", porque todo cabe en los límites de sus estanterías.

5:19 PM  
Blogger Ignacio said...

Entonces la decisión de ceñirse al orden alfabético sería una renuncia a la crítica.

Y a pesar de ello ya me estoy atormentando al ver que la estantería llegará hasta la R o la S como mucho, y el resto va a quedar amontonado hasta que ponga baldas nuevas. No sé cómo se lo va a tomar don Ramón María...

8:53 AM  
Anonymous T said...

Borges entendía que ya que ordenabas te desprendías de todo lo prescindible.

Ya sabe que yo adoro el orden germánico así que lo del alfabeto no me parece mal. ;-)

1:46 PM  
Blogger Portorosa said...

Hola, Ignacio.

No se trata aquí de que cada uno diga cómo lo hace él, pero a mí, que ordeno los libros por países o, más o menos, zonas, o digamos que "literaturas", me parece un caos literario hacerlo por orden alfabético.

Es importante pasarlo bien, en cualquier caso.
Un abrazo.

8:18 AM  
Blogger T said...

Y dentro de de cada sección de 'literaturas', ¿orden alfabético?
;-)

10:20 AM  

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