Tuesday, June 26, 2007

La semilla del Gordo

Estaba pensando escribir una minuciosa y empeñada refutación de Chesterton (el autor con el que más me gusta disentir) a partir del minucioso y empeñado prólogo que André Maurois le escribe a su biografía de Blake, que a fuer de bien hecho tiene la virtud de poner al toro en suerte mucho más eficazmente que los escurridizos escritos del prologado. Pero entre mi inveterada pereza y otros planes que se cruzan la cosa va a ir para largo.

Para compensar, me he encontrado un exótico brote de la semilla chestertoniana. Si el profesor Ananda K. Coomaraswany escribiese en hindi desde Bengala podría emocionarme la casualidad. Como era curator en Boston y escribió este libro en 1924, me emociona el juego inagotable de las influencias:

Una filosofía puramente abstracta o una psicología como la del primer budismo no necesitan de una expresión estética; fue el fervor el que erigió sobre los cimientos del pensamiento budista y vedânta las mansiones de la religión india, que han dado cobijo a todos aquellos a quienes las formulaciones puramente intelectuales no pueden satisfacer: los niños de este mundo, que no se apresuran en el camino de la liberación, y los místicos, que descubren en el amor por cada nube del cielo y por cada flor a sus pies un presagio de libertad.

Todo ello provocó, de hecho, un retorno a la superstición o, por lo menos, a la dualidad, pero ¿qué hay en este mundo que no sea sueño y superstición? Desde luego no los átomos de la ciencia. Además, para todos aquellos que aún no son idealistas se siguen creando ídolos, como por otra parte debe ser. Sin embargo, las supersticiones del hinduísmo, así como las del cristianismo, se adecúan más a los corazones de los hombres que las del materialismo moderno, e incluso podríamos preguntarnos si el arte y la idolatría, la idolatría y el arte no son inseparables.

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3 Comments:

Anonymous Sartine said...

Un texto hermoso, lo que no significa que sea cierto, se me ocurren miles de excepciones y otras tantas objeciones a eso. En todo caso un bonito debate, ahora parece que la geometría euclidiana es otro mito humano, ya ve Vd.

1:18 AM  
Blogger Ignacio said...

No, si yo tengo múltiples desacuerdos. Pero es un enfoque que me mola. Chesterton lo ponía así, en boca de un supuesto amigo suyo: "El único inconveniente que encuentro para hacerme cristiano es que no logro persuadirme de que dios exista".

Pero tiene razón usted en que no se debe dejar pasar la falacia de considerar la ciencia como un mito alternativo. Esa pretensión de que el verbo creer significa lo mismo en "creo en la ciencia" que en "creo en dios padre todopoderoso" es un insulto.

11:12 AM  
Blogger E. G-Máiquez said...

Cómo se regodearía Gilberto con ese piropo tuyo: el autor con el que más me gusta disentir. Gracias de su parte.

2:21 AM  

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