Tuesday, April 18, 2006

Para una campaña

Andalucía se define como realidad nacional... (de la propuesta del Parlamento Andaluz para la Reforma del Estatuto)
A la imbecilidad absoluta habría que enfrentar, como propone Berta callelarios, una inmensa carcajada. Una risa pantagruélica, irresistible, una explosión espasmódica acompañada de lágrimas oxigenadoras, un estallido que se renovara a cada mención de las ridículas reivindicaciones no solicitadas, un reventar como de ventosidad largamente contenida que persiguiese con escarnio por las esquinas a cada politiquillo que se atreviese a pedir el voto para el engendro acomodaticio, un descojone generalizado con preciso y desconsiderado señalar de dedos hacia quien se arrogase la inaudita pretensión de querernos enseñar quiénes somos.

Vamos a tener que votar, y cada una de mis células me pide a gritos que deposite a primera hora una papeleta nula y en verso y después coja un avión a cualquier ciudad hermosa y sombría donde se mee puertas adentro y se hable en voz baja, o si no al menos que me siente a olvidar el reinado de la estupidez a base de gintonics en el Balneario. Pero alguna vez hay que pintar la raya. Cuando llaman a tu puerta con una gilipollez la única respuesta de toda la vida es no, mire usted, no. Andaluz, este es tu referéndum: tu ocasión para estamparle a los tristes y a los tontos (a los tontos tristes) un No alegre, un No afirmativo, rotundo, cascabelero, un No con ecos de risotadas, el No desacomplejado y risueño de las muchachas guapas que saben cuándo y dónde decir que sí. Sólo por ver la cara que se les queda.

Y al día siguiente, con la carrerilla, seguir descojonándonos y diciendo que No. Hasta donde nos llegue el aliento.

Don Paolo, mucho antes

Y ya, bisturí en mano:
I , II , III , IV

38 Comments:

Blogger Paolo said...

A mí es que esto, Ignacio, me produce ya mucha vergüenza y un considerable hastío. Porque además sé lo que va a pasar. Sé que se aprobará en este Parlamento, invocando a los agravios y al futuro, y luego en el otro Parlamento, por la España plural y la convivencia, y sé que la gente votará que sí, porque así lo pide el régimen, o sea, el Partido, que, como sabes, no hay régimen sin Partido, y los que no, seremos traidores a la Patria, o sea al régime y al Partido... Y para colmo se nos muere Félix Bayón...

A pesar de lo cual estoy dispuesto a hacer campaña activa por un no rotundo y contundente, desde aquí y desde donde haga falta. Sería una de las mayores satisfacciones de mi vida, ver sus caras la noche del referéndum.

5:43 PM  
Blogger lola said...

Desde Cataluña con amor.
Lo vuestro es una nadería comparado con la que nos ha caído aquí. Hastío y verguenza es lo que me producen los partidos y su régimen y la fantasmal patria a la que apelan, manoseando "los sentimientos de los catalanes recogidos por su Parlamento". Toma Preámbulo.
Lola

8:00 AM  
Blogger Ignacio said...

Entro para corregir una atribución y aprovecho para responder.

Paolo, hastío infinito,desde luego, pero estoy en uno de mis escasos momentos energéticos; a ver qué doy de mí.

Lola, mucho peor lo vuestro en contenido, sí, pero infinitamente más patético lo nuestro por lo que tiene de mimetismo burdo, de parche no pedido, de excusa barata para legitimar la cacicada catalana.

9:39 AM  
Blogger Helen Parr said...

"Los que digan 'no' estarán en la foto de las Azores del Estatuto, y nadie querrá estar en esa imagen"

Gaspar Zarrías

(Toma del frasco, Carrasco)

4:43 PM  
Blogger Er Opi said...

Tiemblo por ver lo que pasará aquí.

Abrazos solidarios,

Er Opi.

6:01 PM  
Blogger Lostie said...

Habrá que tomarlo con guasa, porque si te lo tomas en serio da para mucho.
Lo que no sé es cómo se las apañará Zapatero para conseguir la cuadratura del círculo de la financiación. Porque aquí, no nos olvidemos, lo que se juega todo el mundo es la pasta...

2:26 PM  
Anonymous Eckhart said...

Comprendo su hastío y su vergüenza porque es para sentirla pero no comparto su optimismo sobre el éxito de una campaña a favor del no porque el día a día nos está demostrando que nada despierta a una sociedad que sólo vive pendiente de su cuarto de hora de bienestar.

5:48 PM  
Blogger Portorosa said...

¿Y ese Ignacio que escribe en el periódico eres tú, por un casual?

7:42 AM  
Blogger Ignacio said...

No que yo sepa.

9:43 AM  
Blogger Paolo said...

Pues ya está. El preámbulo es más fuerte de lo que yo jamás podría haber imaginado.

8:30 PM  
Blogger Ignacio said...

A ver si saco un rato y me lo leo. Sigo pendiente de iniciativas (algo se mueve en Málaga) para el no imaginativo.

2:10 PM  
Blogger Danae said...

Ya sé que han pasado, tal vez, demasiados días desde que colgaste este post. Pero ver que estabas 'activo' me ha animado a hacer la pregunta que me formulé al acabar de leerlo.

Conozco perfectamente los motivos que mueven a los que están a favor de la reforma del Estatut, y me puedo imaginar los de los partidarios de la reforma del de Andalucía... pero no acabo de entender en qué dirección van excatamente los opuestos. Es decir, ¿se trata de un rechazo al nacionalismo, o de un rechazo hacia el modelo federalista al que parece que nos encaminamos?

2:56 AM  
Blogger Ignacio said...

No creo, Danae, que te puedas imaginar las razones de los doscientos o trescientos partidarios, todos ellos políticos profesionales, de esta ridícula reforma que nadie, absolutamente nadie en Andalucía había pedido, pero a lo mejor estoy subestimando tu capacidad de ponerte en el lugar de.

En cuanto a la reforma del Estatut catalán, la cosa es sencilla. Nos oponemos a que unos pocos cambien el modelo de todo el estado saltándose los requisitos. No voy a discutir sobre si es bueno o malo ese modelo federal si me lo van a imponer tramposamente.

11:15 AM  
Blogger Danae said...

Bueno, es cierto que Cataluña, históricamente, siempre se ha considerado una especia de mesías de la politica española y esa es una actitud que en bastantes momentos ha rozado el paternalismo, pero a mí, dejando de lado el aspecto nacionalista, que es lo que me repele de todo esto, me parece que el modelo federalista debería ser una opción a tener en cuenta. Entiendo que provoque rechazo el hecho de que una autonomía emprenda una reforma política de esta naturaleza de forma "unilateral" (esto también se podría discutir, pero entonces el debate debería llevarnos hasta el tema de si aceptamos o no la representatividad que ejercen los partidos), pero, discúlpame, veo en los contrarios a estas reformas un aire como apocalíptico que me parece desmesurado, y que sólo me explico asignándoles un nacionalismo tan exacerbado como el que quieren atacar, eso sí, de signo contrario.

11:39 AM  
Blogger Paolo said...

España es federal. Lo que propone el estatuto catalán es un estado confederal, que es otra cosa bien distinta. En cuanto a los Apocalipsis, verás, entre 1939 y 1945 unos cien millones de personas murieron en Europa a causa de una guerra. No hubo ningún Apocalipsis.

2:17 PM  
Blogger Danae said...

Paolo,

España no es federal. Las palabras tienen una significación muy concreta, son una herramienta que proporcionan un lenguaje común. Si empezamos a devaluarlas, o a usarlas de forma incorrecta, no es extraño que la discusión, si es que se produce, no llegué a ninguna parte.

España es un estado unitario descentralizado, esto es, un estado en el que las decisiones que inciden a nivel estatal se toman desde los órganos legislativos centrales, incluidas las competencias delegadas a las diferentes autonomías que lo forman, en su caso.

En un estado federal (como Estados Unidos), que es algo parecido a lo que propone el Estatut, las autonomías tienen competencias exclusivas en su propio territorio, y partipan de forma directa, todas ellas, en la toma de decisiones que atañen a la totalidad del estado, en colaboración con los órganos estatales.

Y una confederación (que no estado confederal, que por la propia naturaleza de los términos que lo componen, es un absoluto contrasentido), sí, es una cosa bien distinta. En una confederación, como lo es la UE, los estados que la forman llegan a un pacto por el que desarrollan una legislación común en las materias y en los términos que ellas mismas deciden, casi siempre contemplando el derecho a veto, y conservando siempre su soberanía, por lo que cualquiera de esos estados puede abandonar la confederación de forma unilateral en el momento que considere oportuno.

Y en cuanto a tu respuesta acerca de los apocalipsis, discúlpame, pero no entiendo a dónde apunta.

3:40 PM  
Blogger Ignacio said...

Danae: sólo puedo explicarte las razones de mi oposición, que no tienen por qué ser las de otros; ignoro mi grado de representatividad.

A ver: como te he dicho ya el rechazo al proyecto de Estatut es en primer lugar y a mucha distancia de otras cosas la negativa a una imposición y a una tomadura de pelo.

En segundo lugar es el rechazo a un modelo concreto que es claramente perjudicial para mí. Como ciudadano español no catalán veré perjudicados mis intereses en general y mermados mis derechos particulares en caso de que decida tener actividades en Cataluña, sin sacar nada a cambio.

Como andaluz se me ofrece una posibilidad de recuperar algo de la parte de pastel que me están quitando, a base de aprobar otro estatuto igual de insolidario que use como baremo para medir nuestro trozo el de población, que nos favorece, como ya se ha hecho en Cataluña con los ingresos.

Si acepto eso estaré entrando en el juego de la silla, el que llegue el último que se joda porque la suma de porciones nunca será mayor que la tarta. Y no quiero, no me da la gana de aceptar ese modelo insolidario y autista.

En tercer lugar (casi en segundo, porque el dinero me importa menos de lo que intento), es un rechazo a la imbecilidad, la mentira y el mito. Me niego con todas mis fuerzas a que las normas de convivencia se decidan a impulsos de sentimentalismo barato y se expresen, por mor de esos impulsos, en un lenguaje impreciso, cojo sintácticamente y ayuno de coherencia.

En cuanto al nacionalismo, me parece el mayor enemigo de la libertad y del hombre en nuestro entorno, y el segundo tras el fundamentalismo religioso (del cual no es en el fondo sino una variedad) en todo el mundo.

8:19 PM  
Blogger Ignacio said...

En cuanto a tu descripción del sistema americano, a riesgo de que lo conozcas mejor que yo, la encuentro bastante equivocada. ¿De verdad que Alabama, Oregon (o Central Dakota, en honor a J. Tribbiani) participan como tales y de forma directa en decisiones como invadir Irak o bajar el precio del dinero?

8:24 PM  
Blogger Paolo said...

Pues me reafirmo: en lo básico y en la práctica, España funciona como un estado federal. De hecho, las Comunidades Autónomas españolas tienen muchas más competencias que la mayoría de los estados federales conocidos (no digamos ya País Vasco y Navarra) y el absolutamente inútil Senado estaba concebido para garantizar la participación de los territorios en la gestión directa de los asuntos estatales...

Y lo del Apocalipsis es bien sencillo. Los del "nunca pasa nada" creen que los que alertan de peligros graves de convivencia se dedican a lanzar especies apocalípticas. Y claro, en puridad, "nunca pasa nada". La Segunda Guerra Mundial ocurrió y la vida siguió adelante, Europa no desapareció ni nada por el estilo.

La destrucción del modelo de convivencia nacido de la Cosntitución del 78 no supone, en ese sentido, ningún tipo de Apocalipsis. Las cosecuencias que pueda tener sobre la vida cotidiana de muchos de nosotros están por ver. Para mí, el empobrecimiento se nota ya y de forma muy grave. Allá cada cual con sus tragaderas...

9:55 PM  
Blogger Danae said...

En primer lugar, Ignacio, gracias por contestarme. Estoy empezando a sospechar que en una discusión es más peligroso lanzar preguntas, que lanzar sentencias. La interrogación despierta muchas sus suspicacias.

En primer lugar querría dejar claro que yo hasta el momento no he mostrado ninguna opinión, pero sin embargo, tengo la sensación de que se me ha adjudicado el papel de defensora del estatut. Supongo que es porque he preguntado sobre los contras, y tal vez, porque soy de Barcelona.

Bien, no sé hasta qué punto os puede resultar interesante mi opinión. No estoy segura de hasta qué punto son útiles las discusiones sobre política en este ámbito, en el que casi siempre las opiniones se expresan en auditorios ya convencidos. Normalmente me reservo mis opiniones para las discusiones del mundo real, y sobre todo, para mi actitud ante los acontecimientos. Pero, si no os importa, me apetece explicarla.

Yo estoy radicalmente en contra de muchos puntos del estatut, sobre todo aquellos que ignoran la realidad lingüística de Cataluña, los que la cierran en lugar de abrirla, los que olvidan que Cataluña es lo que es gracias a "los otros catalanes"... en fin, supongo que se me entiende. Yo quiero, por ejemplo, buenos jueces, buenos profesores y buenos médicos, y me da igual que hablen en chino.

Hace poco, una amiga de Asturias que vive en Madrid, me decía que allí uno sentía que esa ciudad era de todos, y que no tenía esa sensación en Barcelona. Me entristeció mucho oir eso, sinceramente. La Barcelona que yo quiero es cosmopolita (en el sentido menos desviado del término), no un ghetto de burgueses. Así la había vivido yo siempre, como una charnega orgullosa de sus raíces catalanas, gaditanas, gallegas y madrileñas, aunque estas últimas ya las hubiera perdido en cierta manera.

Odio del estatut lo mismo que odié del pujolismo, aquello a lo que le pude poner nombre gracias a "Contra Cataluña" de Arcadi Espada, o a "Ubú Rey", de Els Joglars. Odio saber que algunos de mis amigos no pueden publicar, o montar una obra en un teatro digamos "serio", porque escriben en castellano, y todas las subvenciones, muy jugosas por cierto, van para las obras en catalán.

Odio que cualquier discusión política en la universidad acabe en un discurso nacionalista, lleno de victimismo.

Odio ver en una estantería un libro de Borges traducido al catalán. Lo odio hasta la naúsea.

Odio que los catalanes "de verdad", me hagan escoger entre "El Quijote" o el "Tirant lo Blanc", como si no formaran ambos parte de mi cultura.

El nacionalismo, estoy de acuerdo contigo, Ignacio, es un fanatismo. Pero no hay que olvidar que surge casi siempre como respuesta a una fuerza opuesta. Muchos de los que critican el nacionalismo catalán no son conscientes a menudo que lo hacen en nombre del nacionalismo español. Y yo no voy a tomar ni el uno, ni el otro.

Ahora bien, todas estas consideraciones corresponden al plano cultural, y supongo que queda clara mi postura, pero todos sabemos que lo que realmente dirige el asunto es la economía. De hecho, de ahi surgió el catalanismo. De los industriales y burgueses catalanes deseosos de crear una fuerza política que defendiera sus intereses. La fuerza humana vino, como siempre, después.

Existe la creencia de que Cataluña es un país rico. Así parece constar en las estadísticas. Claro, en esas estadísticas, el señor que dirige la Caixa y yo nos repartimos nuestro patrimonio a partes iguales. Pero es evidente que la realidad es otra.

Os invito a jugar desde el otro lado, si os apetece.

(Atención: es una dramatización)

Imaginaos que vivís en Barcelona. Una ciudad en el que el sueldo medio de un menor de 30 años no llega a los mil euros mensuales (y ya sabemos que esto son estadísticas, cinco cobramos 800 para que uno cobre 2.000, pero vamos a creérnolas). Bien, ese joven con un suelo de 1.000 euros trabaja fuera de Barcelona y tiene que pagar cada día el peaje de la autopista, o puede ser que trabaje en la misma ciudad, donde el billete de transporte público cuesta 1,35. El alquiler de un piso aquí ronda los 700-800 euros, y, si se opta por la compra, es casi imposible encontrar una vivienda por menos de 40 millones de pesetas. Ese mismo joven, debe comer cada día fuera de casa. El menú son 10 euros, en la universidad, 5. Ese mismo joven, años antes, estudió en un instituto sin ordenadores, con 35 alumnos por clase, y por supuesto, sus padres tenían que pagar de su bolsillo los libros de texto.

La novia de este joven debe ir al ginecólogo, llama en noviembre y le dan hora para junio.

Esta pareja está convencida de que toda España vive igual que ellos. Y un día hace una escapada de fin de semana, o ve un reportaje en la tele, y descubre que en Pamplona un billete de autobús cuesta 0,88, que los sueldos de sus amigos son similares, que los pisos cuestan la mitad, que en un colegio de Extremadura hay más ordenadores que niños, que en algunas comunidades los libros de texto son gratuitos, que no hay que pagar peajes en gran parte de autopistas, que un menú en un bar cuesta 6 euros... En fin, todas esas cosas. Y de repente se da cuenta de que vive bastante mal. Y eso teniendo en cuenta que son, si echan un vistazo a su alrededor, casi unos privilegiados.

Aquí sentimos que algo no va bien. La pobreza de la que habla Paolo no es un monopolio del resto del estado. Aquí cada noche cuando vuelvo a casa me cruzo con una abuela rebuscando en la basura, otro abuelo llevando cartones, y un grupo de jovenes rebuscando entre los desechos del Caprabo. Aquí también hay gente a quién no le llega para comer, gente que no puede seguir estudiando porque tiene que llevar dinero a casa, niños que heredan la ropa de su hermano, que la heredó a su vez de otro hermano. Hay gente durmiendo en la calle, entre cartones, gente durmiendo en los cajeros, en los parques.

Que en Cataluña la proporción de ricos e industriales sea de las más altas de España, a mí no me aporta nada en mi vida cotidiana. En las estadísticas dicen que somos ricos y que nos sobra dinero. Que somos todos universitarios con carrera, que vivimos en casas de estilo modernista, con todos los avances tecnológicos. Que tenemos el sistema sanitario más avanzado de España, las mejores carreteras. Que no nos hace falta nada.

Tal vez deberíamos acercanos a la mansión del director de la Caixa, a ver si nos da una propina.

O tal vez deberíamos exigir a nuestros gobernantes (a los de Cataluña) que nos expliquen bien dónde se va esa riqueza que supuestamente tenemos, en qué se la gastan.

Yo, sinceramente, no sé tanto de nada como para saber cuál es la solución. Pero sé que el sentimiento de mucha gente aquí es ese, que no recibimos nada.

Y ahora, si queréis me destruís los argumentos. Me interesa saber cómo se ve esto desde fuera. Pero por favor, no me digáis que esto es victimismo, porque es la vida diaria de muchísima gente.

Un saludo.

1:33 PM  
Blogger Danae said...

Y, respondiendo a vuestros comentarios sobre el estado federal, básicamente la diferencia es que en un estado unitario, el órgano central otorga competencias (revocables) a las comunidades que lo forman, mientras que en uno federal, son las comunidades las que asignan competecencias al gobierno central, mediante una constitución.

Y respecto a tu pregunta sobre los Estados Unidos, Ignacio. En primer lugar, ningún país es el paradigma de su sistema de gobierno, las clasificaciones son categorías abstractas. Alabama o Oregón no pueden como tales vetar una acción bélica (sí podrían, seguramente, en una confederación), pero no pueden porque otorgaron esa función a un gobierno federal (y esa ya es una gran diferencia, el poder se lo otorgaron ellas). Por otro lado, si pueden influir en ese tipo de decisiones a traves del órgano de representación territorial: el senado, que aunque como apunta Paolo, cada vez está más debilitado en todas las democracias, en Estados Unidos es mucho más fuerte que en España.

Pero bien, como decía, la diferencia básica es la dirección en la que se mueve el poder: de abajo arriba en un estado unitario, y de arriba a abajo en un estado federal.

1:41 PM  
Blogger Danae said...

Y, perdonad que siga, pero me gustaría dejar claro que tengo la sensación de que la mayoría de catalanes, yo misma, ni siquiera nos planteamos el concepto de solidaridad. Pero si creo que sentimos la necesidad de comprender en base a qué se calcula esa solidaridad y sentir que es justa. En fin, que yo no veo la división entre Cataluña y Aragón, sino entre el director de La Caixa y el de Gas Natural por un lado, y un señor de Extremadura y yo por otro. No quiero un Estatut que traiga más dinero, quitándoselo a alguien que lo necesita, sea de donde sea, para que acabe yendo a parar a las mismas arcas de siempre.

Y creo que con esto, lo dejo.

Gracias.

2:03 PM  
Blogger Ignacio said...

Pero danae, por el amor de dios, la comparación que haces la oigo yo de todos mis amigos madrileños cuando vienen aquí: es una historia de ciudades grandes y pequeñas, y podrías hacerla sin salir de Cataluña: el ayuntamiento de Gerona, con población escasa, concentrada y de alto nivel económico ya no sabe en qué gastarse el dinero, mientras que el de Barcelona tiene que hacer frente a problemas de infraestructuras, exclusión social, vandalismo... que superan ampliamente su presupuesto.

El problema no son las diferencias o injusticias puntuales. Esas se arreglan gestionando mejor, en las mesas de los técnicos, o chalaneando en el congreso como hasta ahora

Pero aquí estamos hablando de modificar el modelo de Estado para conseguir que las autopistas sean gratis. ¿Es que no se ve clara la desproporción?

2:19 PM  
Blogger Paolo said...

La dramatización es exacta, sirve igual para todos lados. En unos sitios el transporte es más barato y en otros son más baratos los garbanzos o la crema de cacahuete(ya quisiera ver yo en mi barrio pisos a 40 millones). Por lo demás, idéntico. De mis impuestos también sale el dinero para pagar a los parados catalanes. Porque son las personas las que pagan impuestos, no los territorios, de forma que si en Cataluña hay más gente con más ingresos, allí se recaudarán más impuestos. De esto, los nacionalistas deducen que ya que ellos pagan más (¿Quiénes pagan más? Los que más ganan, igual que en Andalucía o en La Rioja), deben recibir más, y yo digo que no, que es el Estado el que tiene que decidir dónde invertir el dinero que se recauda en todo el territorio y que eso debe hacerse en función de las necesidades.

Y esto: "en uno federal, son las comunidades las que asignan competecencias al gobierno central, mediante una constitución", sinceramente no sé de dónde lo has sacado. Y si es así, me gustaría que me pusieras algún ejemplo. ¿De verdad que es ese el sentido con el que están elaboradas las constituciones de los EEUU y de Alemania?

2:23 PM  
Blogger Ignacio said...

Sigo: existen, espero que estés de acuerdo, grandes diferencias estructurales entre regiones. En Extremadura no se paga peaje porque no hay autopistas; y no hay autopistas porque durante estos años ha habido que hacer las carreteras que antes no había.

¿Quién sino un gobierno central con capacidad de decidir puede corregir esos desequilibrios, y cómo lo puede hacer sino asignando más inversiones donde más se necesiten?

Si se fija, como hace el Estatut, el ritmo de las inversiones estatales no en función de las necesidades sino de lo que cada uno genere, habremos cambiado un modelo defectuoso pero solidario por uno en que las diferencias irán aumentando por ley.

(En cuanto a esos ordenadores en clase... habría que analizar en qué se gasta el dinero cada gobierno, y de qué se privan los extremeños a cambio de la bonita foto)

2:31 PM  
Blogger Ignacio said...

Intentemos avanzar; he leído una definición del problema en boca de un inglés-catalán: una región es algo que tiene su centro en otra parte, y los catalanes no sienten que tengan su centro en otra parte.

Para mí es tan natural que el dinero de mis impuestos vaya a paliar los daños del Prestige como que se use para contratar médicos del SAS, y no miro a qué parados en concreto se destina lo que me descuentan cada mes. ¿Es así, pregunto, en Cataluña? ¿Sienten ustedes que el parado de Teruel les está quitando algo y el de Sitges no?

2:45 PM  
Blogger Danae said...

Ignacio, es curioso, porque leo tus comentarios y estoy de acuerdo con muchas de las cosas que dices, pero la conclusión que yo saco es completamente diferente.

Dices que la diferencia radica entre las grandes ciudades y las pequeñas. De lo cual deduzco que consideras que las grandes necesitarían disponer de mayores recursos. Pues bien, en Cataluña (datos del INE) viven 7 mill. de personas, de las cuales 4,5 mill. viven en el área metropolitana de Barcelona (1,5 mill. en la misma ciudad, y el resto en las circundantes). En total hay 39 ciudades que superen los 30.000 habitantes. Es decir, que la inmensa mayoría de la población habita en una de esas ciudades grandes en las que los ayuntamientos no tienen recursos suficientes para cubrir las necesidades básicas.

Me hablabas del caso de Gerona. Justamente este año he estudiado el caso de los ayuntamientos de la provincia de Gerona. En algunos casos los recursos de los que disponen son tan ínfimos, que su única vía de financiación ha resultado ser la venta de terreno, con el fin de recaudar y también de atraer un turismo que haga viable la economía de su población. El desastre ecológico, por supuesto, es ya irreversible. Y sí, ya sé que esto también ocurre en otras localidades, pero respondo a tu ejemplo de Gerona. En el caso de la capital, si me proporcionas la fuente de la que has sacado esa información, estaría muy interesada en consultarla.

Me dices también que en Extremadura no tienen autopistas. Mi pregunta es: ¿es necesaria en Extremadura la misma inversión en autopistas que en Cataluña o Madrid? ¿No se decide la construcción de una autopista en función del flujo de tráfico? Creo que la solidaridad no consiste en que todos tengamos las mismas infraestructuras, sino en que estas se ajusten a las necesidades de cada población. Hay algunas que son las mismas para todos (a mí me gustaría, por ejemplo, ya que pago una de las facturas más caras, poder beber agua del grifo), y otras, no.

Y sí, Paolo, los impuestos los pagan las personas, pero a la hora de calcularlos no se tiene en cuenta la diferencia entre el poder adquisitivo que proporciona el mismo sueldo en función del lugar en el que vivan. Y a la hora de repartirlos, se hace por comunidades (¿no es así?), y en Cataluña los números indican que ya tenemos suficiente. En fin, como si por haber en el pueblo un rico que hincha la cifra, ya no hiciera falta una guardería, por poner un ejemplo.

Y, por cierto, no, no siento que el parado de Teruel me esté quitando nada, y no creo conocer a nadie que piense así, aunque los habrá, seguro. Igual que habrá un señor en Teruel que sienta que un parado de Barcelona tiene la cara muy dura, por "quitarle" su dinero siendo como es, de una tierra tan rica. Aunque, de todas formas, no sé si la pregunta es del todo indicada, ya que se supone que ese parado de Teruel financia su desempleo con la cotización a la seguridad social.

Un saludo.

P.S. para Paolo. Antes de decirme que mis afirmaciones sobre el federalismo no son correctas, ¿has consultado en algún libro o en internet? Lo digo porque después de leer tu comentario he vuelto a consultar, temerosa de haberme equivocado, y no he encontrado nada que corregir. Si no es así, te agradeceré que me lo hagas saber. No me gustaría conducir a nadie a errores.

8:09 PM  
Blogger Ignacio said...

Me parece, Danae, que tu argumentación le haría flaco favor a los defensores del Estatut. Por supuesto que las infraestructuras (que todo el gasto público) deben distribuirse según las necesidades reales. Ese es el sistema que tenemos, ese es el sistema que el Estatut ha conseguido abolir. A partir de ahora las inversiones se fijarán en función de un factor que le sea beneficioso al redactor (el nivel de renta en Cataluña, la población en Andalucía... y tonto el último).

(El ejemplo de los ayuntamientos iba simplemente a señalar cómo y dónde se producen las diferencias; podría haber hablado, como Paolo, de barrios. No lo puedes tomar literalmente porque todos son deficitarios y ese es un gran problema del sistema, que yo solucionaría recortando los gobiernos autonómicos, pero ese es otro debate)

8:46 PM  
Blogger Ignacio said...

Advierto que hay dos conceptos que no estamos deslindando todo lo explícitamente que se debiera. De un lado, el porcentaje de lo recaudado anualmente que se reserva el Estado y lo que cede a cada CA. Eso es una cifra que los pueblos de las comunidades ricas desean elevar y los de las pobres bajar, por razones aritméticas evidentes (otra cosa, grave cosa, es que los gobiernos de ambas deseen elevarlo siempre, pero ahí me las tendré yo ya que ver con el malhadado gobierno que me ha tocado en suerte, y que prefiere empobrecer Andalucía si así consigue manejar más presupuesto).

El establecimiento de esa cifra es una cuestión siempre sujeta a debate y que debería depender, sobre todo, del nivel de competencias. No es intrínsecamente injusta, aunque sí lo ha sido la manera de imponerlo desde una región (hago culpable al gobierno centarl que lo acepta) y el hecho de que quede fijada de manera al parecer irreversible.

Y otra cosa son las inversiones estatales. Las inversiones se deciden anualmente y salen del resto del pastel, del que el gobierno central se reserva. Si esas también se fijan según el nivel de renta habremos eliminado todo el margen de acción del gobierno y toda posibilidad de reequilibrio. La pregunta ya no será ¿dónde hace falta qué? sino ¿en qué nos gastamos lo que obligatoriamente va ahí?

9:00 PM  
Blogger Danae said...

Pues no sé si les hago un flaco favor o no, pero me resulta indiferente. Yo sí creo que el presupuesto debe decidirse en función de las necesidades de cada comunidad, y por eso me parece más apropiado un paso hacia el federalismo, que no quedarnos en la situación actual. Además, llámame ingenua, me parece la dirección adecuada para reforzar el principio de subsidiariedad.

Por otro lado, no creo que nadie aquí, a parte de esos señores a los que les duele pagarle la prestación al parado de Teruel, se plantee la cuestión de la solidaridad. La clave es en qué medida. Que Cataluña en estos momentos es una comunidad que tiene que dar más de lo que recibe me parece incuestionable, pero esa aportación debe dejar el margen necesario como para que los de aquí también veamos en nuestra vida cotidiana adónde van nuestros impuestos. No me parece justo que a mí en concreto, aunque no directamente, se me acuse de insolidaria por querer quedarme con un poco más, manteniendo el balance positivo para las comunidades más pobres.

Y en cuanto al texto del dichoso estatut en sí, es cierto que contempla el nivel de renta como indicador para calcular el porcentage de la aportación, pero no hay que olvidar que ese es sólo uno:

a) La media de los coeficientes de población y esfuerzo fiscal de Cataluña, esto último medido por la recaudación en su territorio del impuesto sobre la renta de las personas físicas.

b) La cantidad equivalente a la aportación proporcional que corresponda a Cataluña por los servicios y cargas generales que el Estado continúe asumiendo como propios.

c) El principio de solidaridad interterritorial al que se refiere la Constitución, que se aplicará en función de la relación inversa de la renta real por habitante en Cataluña respecto al resto de España.

d) Otros criterios que se consideren procedentes.

¿No eso lo lógico y lo justo, para Cataluña y para todas las comunidades?

9:57 PM  
Blogger Danae said...

Perdón, porcentaje.

9:58 PM  
Blogger Paolo said...

"Que Cataluña en estos momentos es una comunidad que tiene que dar más de lo que recibe me parece incuestionable"

No. En absoluto. Cataluña, no. Pagarán más los cagtalanes que más tengan. igual que en Galicia o en Murcia.

10:21 PM  
Blogger Ignacio said...

Danae, ese texto se ha pactado junto con un compromiso sobre inversiones, tengo entendido.

11:46 PM  
Blogger Ignacio said...

Releyendo tu último mensaje, Danae, encuentro una expresión clave. No existe (no existía hasta ahora) un porcentaje de aportación de cada región a la caja común. No es que las Baleares dediquen parte de lo que recaudan a ayudarnos a los pobres, no señor, no funciona así.

El estado, el único que tenemos, recauda impuestos de los ciudadanos individuales en las distintas comunidades, y luego asigna parte de lo recaudado a los gobiernos autonómicos.

Desde Cataluña, tengo la impresión, tendéis a verlo de la primera manera, de la manera bilateral. Para que llegue a ser así hay que cambiar el modelo de estado. Y eso es lo que están haciendo vuestros gobernantes, con la aquiescencia de los gobernantes de todos.

12:03 AM  
Blogger Danae said...

Pues a mí me parece que la clave, como ya he mencionado, está aquí: que la recaudación de impuestos se hace ciudadano a ciudadano, en las mismas condiciones, sin valorar las diferencias en el poder adquisitivo de éstos en función del lugar de residencia, esto es, sin valorar el esfuerzo fiscal que les supone. Pero en el momento de repartir esos ingresos, se hace considerando a las comunidades autonomas como territorios uniformes económicamente, y siguiendo criterios como la inversa de la renta per cápita o la superficie del territorio.

Por otro lado, es evidente que el modelo de financiación actual es deficiente, y la prueba es que ha tenido que ser modificado en numerosas ocasiones en los últimos veinte años. El cambio en el modelo de financiación de algunas autonomías (que no, todavía, en el modelo de estado) no me parece, si lo vemos en su contexto, una ruptura, sino un paso más en la misma dirección que ya apuntaban las sucesivas reformas de la LOFCA. Y dado que otras autonomías como el País Vasco, Navarra, Valencia, Baleares, Andalucía y Madrid, ya han dado o quieren dar un paso hacia modelos de financiación similares al que se propone en Cataluña, no me parece de recibo acusarla de ir en contradirección, aunque, eso sí, sea la que haga más ruido.

2:06 AM  
Blogger Paolo said...

Es un punto de partida:

Del Blog de Arcadi Espada

[400] Escrito por: Atleta Sexual - 3 Mayo 2006 12:18 AM

NECIONALISMO ANDALUZ


Realmente, lo que se está cociendo ahora en Andalucía es puro necionalismo andaluz. En Andalucía el nacionalismo ha sido siempre necionalismo. Del mismo modo que en el País Vasco el nacionalismo ha sido siempre nazionalismo y en Cataluña una mezcla de nazionalismo y negocionalismo. El nacionalismo español, en cambio, ha solido ser un nocionalismo: un permanente discurrir acerca de la noción propia de España. Y quizá España sea, después de todo, la única verdaderamente existente... justo por poder permirse ese *plus* hamletiano de dudar sobre su propia existencia. Prueba ésta que ninguna de las otras podrían soportar, desde sus difusas nebulosas ontológicas, que precisan de toda la artillería retórica afirmando y apuntalando sin fisuras.

Yo solía decir hasta hace nada: "Por muchas desgracias que me ocurran en la vida, por muchas trampas que me tenga preparadas el destino, al menos me quedará siempre una última felicidad: la de no ser vasco. ¡Qué gloria haberse librado de la empanada mental de los vascos! ¡Qué gloria haberse librado de sufrirla o, en el mejor de los casos, de tener que combatirla!". Pues bien: esa felicidad ya se me ha acabado. El que se cumple es este otro apotegma que no debería haberme quitado nunca de la frente: "No hay nada que no sea impeorable".

Ahora aquí, por obra de la casta impresentable de los señoritos revenidos del PSOE andaluz, herederos de la larga estirpe de señoritos y cortijeros andaluces de toda la vida, y también de los aprovechados que ya empiezan a postularse como moscones del nuevo pastel de mierda (el primero de los cuales en despuntar ha sido el ínclito García Tontero), ahora aquí, digo, empieza a erigirse ante nuestra narices, de sopetón, el Irrisorio Corral de la Imbecilidad Gregaria. Ahora, de pronto, todo ese magma andaluz del Rocío, la Semana Santa, la Feria y el Salero, que era un magma repugnante pero líquido y disperso, de pronto se solidifica y queda convertido en un mazacote impenetrable que se desploma sobre (¡contra!) nuestras cabezas. De pronto todo ese magma repugnante se yergue como un auténtico Pastel de Mierda, en *lo arto* del cual podría colocarse el muñequito de Juan Imedio vestidito de primero comunión.

Si hubiera que hacer un listado de los cien mil andaluces más relevantes del siglo XX, el, así llamado, padre de la patria andaluza Blas Infante, estaría, con mucha suerte, en el número cien mil. No ha habido en toda la Historia de Andalucía un tontaina mayor que el, así llamado, padre de la patria andaluza Blas Infante. Un gilipollas integral que, por mimetismo con los nazis vascos y catalanes, se inventa la monserga esta de la patria andaluza. Y encima el tonto muere por ello. Y se convierte en el mártir de la patria andaluza inventada por él. De este modo, el, así llamado, padre de la patria andaluza Blas Infante, es una especie de "Juan Palomo yo me lo guiso yo me lo como" de la estupidez no sólo andaluza, sino universal. Se inventa una idiotez. La sigue. Y lo matan por ello. Y lo suben a los altares. Y durante años y años nos hemos tenido que tragar en los canales andaluces las imágenes de las hijitas huérfanas del, así llamado, padre de la patria andaluza Blas Infante, poniéndole flores a su papá mártir en los aniversarios de su muerte. Y los sucesivos presidentes Escuredo y Pepote y Netol han aparecido con caras compungidas ante la tumba del papá mártir, y han soltado sus lagrimitas necionalistas ante la tumba del Juan Palomo de la estupidez no sólo andaluza, sino universal. Y en cada lágrima necrológica destellaba una gamba simbólica: una de los millones de gambas que se iban a *jincar* a cuenta del amor a la patria andaluza, rubricada por el Juan Palomo de la estupidez o el Pescadilla que se muerde la cola del martirio idiota.

Y ahora, los andaluces antinecionalistas tenemos que prepararnos para lo peor. Tenemos que abrir nuestros paraguas para protegernos un poco del chaparrón de mierda que se avecina. Y lo peor es que aquí no vamos a tener siquiera un Boadella andaluz que se ría de todo ese esperpento. Aquí tenemos ya copado el cupo de humoristas, y todos son rigurosamente escupibles y apaleables: Los Morancos, Angel Garó, Pepe Da Rosa Junior, o el impresentable humorista gráfico Idígoras, que en los días de la persecución islámica contra sus colegas que habían caricaturizado a Mahoma se descolgó diciendo en la televisión andaluza: "¡Ez que ezaz cozaz no ze puén jazé! ¡Amo, ez que a mí no ze me ocurriría nunza jazé una caricatura de la Virgen María!". Por contra, tendremos a Salvador Távora llenando de caballos y de toros (y de cagarrutas de caballos y de toros, y de las moscas que traen consigo los caballos y los toros con sus cagarrutas) todos nuestros escenarios teatrales e incluso todos nuestros museos y salas de conferencias.

A los pocos andaluces ilustrados ya sólo nos queda una actitud: la sosería. Exiliarnos, tal Jovellanos, en el castillo de Bellver de la sosería. Una sosería bestial, combativa, intransigente. Quitarse la sonrisa de la boca y no soltarla nunca más. No soltar ya ni una sola gracieta. Digámoslo: históricamente, en Andalucía sólo ha habido una línea digna y presentable, entre tanto flamenqueo, tanto carnavaleo y tanto semansanteo, y ha sido la de los andaluces serios y sobrios, desde Séneca a Antonio Machado, Cernuda o Muñoz Molina. Hay que aniquilar *el salero*: esa es la batalla ahora. Hay que extirpar de Andalucía el puto salero y la puta grasia. "Es que tanta grasia no se pué aguantá", dicen. En efecto: tanta gracia NO SE PUEDE AGUANTAR!!!

1:14 PM  
Blogger Danae said...

Conclusión tras 36 comentarios: todos tenemos lo que queremos y estamos tremendamente satisfechos de ello, de nuestra propias miserias, de las ajenas, de tener algo de lo que quejarnos y a alguien con quien enfentarnos y, en general, de habernos conocido.

España es, al fin y al cabo, una tierra generosa.

Buenos días, señores.

2:08 PM  
Blogger lola said...

Pues no, danae, yo estoy hasta las narices del país, del paisaje y del paisanaje, salvo honorables excepciones, como las vuestras sin ir más lejos. Muy bueno, el "Atleta Sexual" y su diatriba a lo Bernhard.

Lola

8:38 PM  

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