Friday, February 24, 2006

No se ve

Lo acabo de leer en una nota de prensa:
La aparición de otros nueve cadáveres, presumiblemente suníes...

No se me había ocurrido nunca: mirando a un cadáver es imposible saber cuáles eran sus creencias.

Sunday, February 19, 2006

Blasfemias

Nadie lo ha visto, nadie
por encima de otros dioses y de las formas de las cosas,
raudo sin pies y volando sin alas,
insoportable, no revestido de muerte ni de vida,
insaciable, no conocido ni por la noche ni por el día,
el amo del amor y del odio y de la contienda,
que da una estrella y se lleva el sol,
que moldea el alma y la convierte en la esposa estéril
del cuerpo terrenal, deplorable producto de arcilla,
que convierte las enormes ramas en llamitas
y limita el gran océano con un poco de arena;
que hace el deseo y decapita el deseo con la vergüenza;
que sacude el firmamento en su mano como si fueran cenizas;
que viendo que la luz y la sombra son lo mismo
insta al día a que consuma la noche mientras el fuego
devora un tizón,golpea sin espada, flagela sin látigo,
Dios, ese mal supremo.


Algernon Charles Swinburne


Conviene a la blasfemia una voz así, de profeta antiguo, una voz que se ahueque y resuene con el fragor de mundos viniéndose abajo, una voz que haga pensar, antes que en lo que dice, en el misterio mismo de que tal vibración pueda surgir de un puñado de barro.

Sería probablemente malicioso pensar que los creyentes se avinieron conscientemente a debatir la mera cuestión de facto de la existencia para desviar la mirada de la cuestión de iure capital: la de la bondad o maldad, pero el hecho es que los impíos cayeron en la trampa de semejante transacción y se hicieron asépticos ateos –meros creyentes en la inexistencia- en lugar de pugnaces renegados. Más operante habría sido conceder en la banal y abstrusa cuestión de la existencia, a cambio de tener firme en la de maldad, pues es la idea de Dios, no la de su existencia, lo que importa, tal y como los fieles lo adivinan, con certero instinto, cuando se muestran mucho más sensibles a que se respeten los derechos de la idea de Dios, y dentro de ella los de su bondad, que a que se afirme o niegue su existencia. Los meros ateos se inhiben de lo que hagan, digan o piensen los creyentes, como si, sin necesidad de la existencia, la sola idea de un Dios bueno y providente no fuese maligna y venenosa para todos, como si tal imagen no fuese un sangriento sarcasmo hacia este valle de lágrimas, una perversidad, un insulto o incluso, ¿por qué no?, una feroz blasfemia contra los mortales.

Sánchez Ferlosio


Porque la blasfemia es, al fin y al cabo, no diré asunto de creyentes, pero sí de temperamentos religiosos.

Tuesday, February 07, 2006

Quién si no

Si con "toda opinión es respetable" sólo quiere decirse que no hay que echar las zarpas a la yugular de quien sustente lo que uno no tenga por plausible, entonces "vale", como dicen hoy; pero si lo que implícitamente se propugna es que hay que comedirse con las palabras de la controversia, digo que ninguna opinión es respetable, que todas han de ser atacadas con toda la apasionada subjetividad que es propia del más libre y más genuino entendimiento. En esto es especialmente ofensiva la actitud de los cristianos, a quienes los resabios de una larga hegemonía les hacen pretender como legítima una asimétrica exigencia de respeto para sus creencias. ¡Qué usurpación más inaudita la de quienes habiendo proscrito y aun quemado durante siglos los libros de los impíos quieren ahora confiscarles virtualmente la Sagrada Biblia, reclamando para sí el monopolio del derecho a administrar en exclusiva su lectura e interpretación! ¡La Biblia es mía y no dejaré que me usurpen el derecho de blasfemar del iracundo barbudo del Sinaí, la más terrible tempestad que jamás precipitó sobre las pobres cabezas de los hombres, ni de invocar por mío, y tal como yo quiera, al niño de Belén o a Jesús de Nazaret!

Rafael Sánchez Ferlosio

Sunday, February 05, 2006

Por cierto

Este no es un debate de contenidos.

Repito: este no es un debate de contenidos.

Una vez más, en atención a los inconcebiblemente obtusos comentaristas que leo de vez en cuando por ahí: este no es un debate de contenidos.

Pero si decidimos, sólo por charlar, entrar en los contenidos, se me ocurre lo siguiente: un dibujo de Mahoma con una bomba por turbante no está afirmando necesariamente que todos los musulmanes estén a favor de poner bombas en nombre de la fe; puede querer decir simplemente que algunos, muchos, demasiados sin duda de entre los musulmanes sostienen tan monstruosa postura. Y eso, amigos míos, es verdad.
Una representación de Mahoma fomentando la pedofilia o el alcoholismo estaría formulando gráficamente una mentira. La imagen del turbante bomba está representando gráficamente una verdad.
Nada más. Piensen en ello, si les place.

Wednesday, February 01, 2006

Yo también soy danés