Sunday, August 21, 2005

Una ausencia

Unos antes, otros después, todos acabamos rindiéndonos a la evidencia de que es imposible abarcar no ya la Red, sino la mínima parte escrita en español, y resignándonos a desconocer mundos y mundos, nos quedamos con los pocos conocidos. A todos les parecerá que los suyos son los mejores, pero en mi caso es cierto: en los enlaces de la derecha hay oro puro.

Es por fidelidad a lo excelente que mantengo, por ejemplo, el enlace de Duquena (Combray) en espera de que el trabajo le deje tregua para escribir; y por eso me resistía a borrar el de Jesús (Innisfree), aunque su ciclo de un año terminó. De vez en cuando picaba para ver si había nuevos comentarios en ese último post o para leer un poco hacia atrás. Hace una semana lo hice y daba error. Lo he repetido varias veces, y me temo que Innisfree ya no está en la Red. Para los que no lo hayan disfrutado, diré que ha sido la experiencia más (¿importante, lograda, sólida?) que he conocido en Internet. Un padre de familia, un hombre bueno, un tío que se viste por los pies -alguien como usted o como yo, pero mejor-, pero sobre todo un poeta, que cada noche se sentaba al teclado y dejaba un trozo de su intimidad, una cosa preciosa, palpitante, llena de luz, y la dejaba ahí porque sí, por estar menos solo o porque le salía a chorros, porque en eso consiste ser poeta.

Las anotaciones de Innisfree son tan diferentes de los millones de diarios adolescentes y egocéntricos que atoran la Red como pueda serlo la guía telefónica del Catálogo de las Naves. Están hechos de la misma materia, pero el yo que desborda y atosiga los cuadernitos de Hello Kitty está aquí exquisitamente velado (y por ello mil veces más presente: conocemos a Jesús por lo que escribe como ninguno de esos egoenfermos podrá jamás hacerse conocer). Jesús enfoca en los nervios de una hoja seca, en los troncos que se le cruzan, fugaces, por la carretera una mirada tan limpia, tan exquisita, tan rebosante de amor que apenas notamos el cambio cuando la fija en lo que de veras importa, en los suyos, en las tragedias y alegrías de una intimidad que si no nos violenta compartir es por la inmensa delicadeza con que hemos sido invitados a ella.

No le reproché a Jesús que cerrara Innisfree: lo considero una obra literaria que como tal ha de tener principio y fin, y la idea del ciclo anual es tan buena como cualquier otra –mejor, seguro, cargada como va de metáforas y de tradición. Sólo espero que no se haya perdido ahora, que tenga copia en alguna parte. Y –aunque lo leo de vez en cuando comentar por ahí, con el talento y la hombría de bien de los que no podría desprenderse aunque lo intentara-, lo echo de menos y ruego por que se anime a empezar alguna otra aventura.

12 Comments:

Blogger Portorosa said...

Por si lo lee Jesús, quiero dejar constancia de mi total acuerdo con lo dicho por Ignacio. Mi lectura de Innisfree fue muy tardía y forzosamente breve, pero me llegó para ver que era otra cosa.
Incluso, cuando en uno de mis superfluos posts hablé de los autores de blogs con pretensiones literarias, pensaba en él cuando me refería a que había quien verdaderamente era escritor.

12:30 AM  
Blogger La donna è mobile said...

:-)

11:01 AM  
Blogger Paolo said...

Acabo de conocer esto:
http://cuadernocromagnon.blogspot.com/

(Seguro que Jesús no se enfada.)

11:48 AM  
Blogger Ignacio said...

Vaya, qué cosa. Si lo sé, pido un yate ;-)

A ver si pasa Jesús por aquí y le palmoteamos la espalda y eso.

11:56 AM  
Blogger La donna è mobile said...

¿Qué dirán de nosotras cuando nos hayamos muerto? Fíjense qué buen sabor de boca deja Jesús. Todos relamiéndonos. Innisfree, innisfree. ¿Y si desapareciera El Festín por Paolo y todo? ¿Y esta casa? ¿Qué dirían de Nomegrites por los rincones blogueros? ¿Y de Porto-rosa? De todos..

:-)

3:19 PM  
Blogger Jesús Miramón said...

Caray... no sé qué decir, Nacho, me siento absolutamente abrumado. Gracias.

4:17 PM  
Blogger Jesús Miramón said...

Sobre lo que dice donna, te aseguro que si vuestros blogs desaparecieran los echaría mucho pero que mucho de menos. Aunque no deje apenas comentarios los leo siempre, y disfruto, y aprendo.

Nacho, Rosa, Pablo, (portorosa también, aunque no te conozco -hola-): un abrazo.

5:03 PM  
Anonymous Roberto Zucco said...

Caramba, qué razón tienes. Esto es tan inabarcable que ya tengo mis cuarenta blogs favoritos y seguramente me pierdo otros fantásticos, como este del que hablas. Una pena, amigo mío.

7:04 PM  
Anonymous Ernesto said...

Comparto cada palabra, tan cuidadosamente escogida, del post. Lo que leí de Jesús era, evidentemente, "otra cosa" bien distinta de toda esa "egomanía" al uso. Qué clamoroso que es su silencio y cuánto me gustaría que reapareciese por alguna esquinita segregando poesía como si nada...

7:27 PM  
Blogger Ignacio said...

Pues ya ves, Jesús, que la cosa es unánime.

Un saludo a los regresadores

9:09 PM  
Anonymous Duquena said...

Pues vaya, Ignacio, ¿habrás escrito tú antes este post o yo el mío? En serio, hoy perdiste la oportunidad de tu vida (llámale yate si quieres).

Un cordial saludo, a ti, y a Rosa y a Jesús y...

12:28 AM  
Blogger Ignacio said...

¡Conyo, vaya día...!

Un abrazo, Duquena.

12:43 AM  

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