Saturday, July 02, 2005

Iceberg

Leo una cosa de Gómez de la Serna sobre las montañas y lagos de mentira en los jardines de los chinos de ciudad, que son las montañas y lagos recortados del país lejano que el chino recortó pacientemente con sus tijeritas de chino en el contraluz de luna, habiendo desde entonces en el paisaje de allá un perfil con querencia de volver a encajarse. Se me ocurre una cosa en la misma línea (mucho menos aérea, claro, más preñada y retórica, pero ese es el tono de que no acabo de librarme), sobre los fragmentos de muralla de cartón piedra que defienden los restaurantes chinos en cada uno de nuestros barrios, y de cómo cuando sopla según qué viento sueñan con estirarse hasta, uniéndose, formar tramos, ensancharse en barbacanas y torres, abrir saeteras, portillos, fosos…

Voy a coger el bolígrafo para anotarlo y me doy cuenta de que estoy en la cama, adormilado, que no hay ningún libro de Ramón a la vista, que me lo he inventado todo entre sueños. Me pregunto qué más habrá por ahí dentro, debajo, detrás, sin que tenga yo el menor control sobre ello. Me pregunto si, de ser posible hacerlo a voluntad, me atrevería a entrar ahí con un cuadernillo.

Labels: ,

4 Comments:

Blogger Ignacio said...

Lo que ahí va en cursiva, vergüenza me da tener que decirlo pero peor sería no hacerlo, es un remedo torpe y voluntarioso de la espléndida y genuinamente ramoniana greguería que en el entresueño creí leer.

Aunque me he sentado inmediatamente al teclado para agarrar lo que pudiera, es inútil: lo más importante se queda al otro lado del foso.

2:25 AM  
Anonymous Roberto Zucco said...

Pues no está nada mal eso de ponerse a escribir mentalmente y hacerlo como Gómez de la Serna, el grandioso hombre de nuestra vanguardia. Menudo tipo!

2:19 PM  
Blogger Portorosa said...

Ignacio no-escritor, con la venia te enlazo.
Sé que es un acto libre, pero me gusta decirlo e incluso pedir permiso; por otra parte, sé que no tiene ninguna importancia, pero también quiero que sepas que sólo enlazo a mis "elegidos".

Un modesto abrazo.

8:33 AM  
Anonymous Ernesto said...

¡Caray!, qué bueno es esto, amigo mío. Menos mal que sólo es un "remedo" de lo que quedó "al otro lado del foso", porque si no ¡apaga y vámonos... a dedicarnos a la papiroflexia, por ejemplo, pero nunca más a la literatura!. Desanima a seguir intentando escribir. Es un texto magistral, admirable. (No exagero).

8:35 PM  

Post a Comment

<< Home