Monday, April 18, 2005

Orgullo y prepucio

(Pequeño homenaje sin más pretensiones al inmenso Baby K.)

-No entiendo por qué no te lo quieres quitar: un pellejo de nada…

Mamá-Zita está imposible. Ahora que todo parecía estar tranquilo, tiene que salir el primo Remigio con la candidatura.

-A ti te da igual, claro. No serás tú quien tenga que soportar la humillación. Ni a pensarlo me atrevo: tu tía emparentada con el Papado. Para exiliarse a Almería.

Mamá piensa que Almería está en el otro hemisferio desde que vio unos fotos de La Chanca en el Telva. Antes, de Almería no pensaba nada en absoluto.

-Y yo lo digo sobre todo por ti. Ya no tienes edad para ponerte a estudiar, y no te veo yo en la obra. Ni en la Obra, si a eso vamos, que allí les gustan limpios y bien vestidos. Como Remy.

En realidad, Remigio es tan pariente nuestro como de los K. Lo que pasa es que Baby K. le hizo su primera felación, y mamá-Zita es super respetuosa con esos vínculos.

-Será un sarasa (sí, Ella dice sarasa), pero siempre ha vestido impecablemente. Nos lleva mucha ventaja, y lo del pezón ha sido un golpe de efecto. Hay que contrarrestarlo en caliente. Después nos concentraremos en el currículum. Tú, hijo mío, muchos pecados no creo que tengas, con ese cuerpo.

Hago como que no lo he oído. Cuando pesas 180 kilos y vives con una madre más manipuladora y sádica que Silvia Tortosa-Harper (de la ludopatía hablaremos en otra ocasión), aprendes muy pronto a hacer como que no oyes.

-Tú no lo entiendes, madre. Es una cuestión de orgullo masculino. El miembro es la condensación de mi identidad.

-De tu virginidad, querrás decir.

Eso ha dolido. Mucho. Pero ella nunca lo sabrá: mi máscara Chen Yu Infinite Despise es impenetrable. Estoy a punto de contarle lo de Sheila, pero se me estrangula la voz. Tengo miedo, sí, miedo a su risotada Wathever Happened To. Y además, tampoco estoy seguro de si técnicamente.

-Tú haz lo que quieras (ahora está lanzada). Las madres estamos acostumbradas a las decepciones. Sobre todo las que tenemos hijos obesos e impotentes de cuarenta y dos años.

-Qué falta de teología y simetría… digo a la vez que giro sobre mis talones, fingiendo que no la he visto meterme un cortaplumas en el bolsillo del batín.

No me engaño: la salida no ha resultado del todo airosa. Esta noche va a ser larga.

3 Comments:

Blogger Baby Killer said...

Es usted muy gentil. Mil gracias.

6:56 PM  
Blogger Ignacio said...

Nada, por dios. A usted por lo que escribe.

9:14 PM  
Blogger ^ - ^ said...

estaria bueno que actualices

6:13 PM  

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