Thursday, October 14, 2004

Me echo de menos

Últimamente no hago más que acordarme de mis primeros tiempos en foros de internet: hace tres años, pero parece que fueran cientos. Es difícil verse desde fuera, pero sé que era muy diferente de ahora. Entraba y salía revoloteando, jugaba al despiste, amagaba sin dar y salía siempre por donde menos me esperaban. Era rápido, era insolente, era caprichoso. Parodiaba voces, clavaba banderillas, citaba autores inventados para traer agua a molinos que abandonaba enseguida. Defendí los toros durante meses sin haber pisado una plaza en mi vida, sostuve un pique con un personaje de mi invención y me deje humillar por él, fabriqué un soneto en un minuto de reloj, atribuí a una modelo italiana un estudio musicológico; una vez, en medio de una discusión con un pedante, le pedí que me sostuviera el gin-tonic (es que he visto una dama que quiero saludar, dije) y no le volví a responder en la vida. En una tarde especialmente afortunada hice llorar a un Decano de Filosofía.

Y con F… con F hicimos maravillas que se perdieron en los naufragios, like tears in the rain.

No sé decir en qué momento empecé a dar opiniones sinceras, a tratar de explicarme, a entrar a todos los trapos. Creo que fue cuando nos quedamos sólo los que nos conocíamos bien, y de repente no tenía gracia torear a los que cada vez eran más amigos. Ahora soy un tertuliano, tengo una postura sobre cada cosa, como si a alguien le importara. Imagino que es una evolución natural, que uno no puede pasarse la vida de tábano zumbón. Y si lo pienso en serio no cambiaría lo que tengo ahora.

Pero algunas tardes me echo de menos.

Quand'ero paggio
del Duca di Norfolk ero sottile,
ero un miraggio
vago,leggero, gentile, gentile...

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